Llegar a Italia no me fue fácil, menos después de haber
tenido un párate en el futbol, en el cual los caminos me llevaron a estudiar y
trabajar (agradezco haber podido conocer el sacrificio del trabajo y el
estudio).
No es fácil explicar lo que a uno le genera la palabra
futbol, cuando verdaderamente se ama este deporte; Créanme que se es capaz de dejar absolutamente todo de lado; y fue así que volvimos a
jugar; " Te veo bien" me dijeron después de un partido amateur;
" Sos chico todavía, no tenes en mente volver?”
Esas son las palabras que
te hacen mover y caer todo tipo
de estantería que tengas armada en tu vida fuera de la
pelota, el que paso por esto, sabe que es así.
"Escúchame, yo te banco, ponete bien físicamente que
vemos que sale, tené en cuenta que tus raíces son europeas, así que podemos
empezar a gestionar el pasaporte y la ciudadanía, y ver que pasa allá".
No tuve más que pensarlo un instante, y todo quedo en un
segundo plano.
"Si acepto, cuando arrancamos?"
Y allí empezó todo otra vez, pretemporadas con equipos para
retomar el bienestar físico, ritmo de partidos, mañanas olvidadas, etc.
Hasta que un día llegó el momento de viajar, el destino era
Italia; A presentar los papeles que faltaban para obtener la tan necesaria
ciudadanía italiana.
Es acá donde decía anteriormente que hay diversas formas de llegar a Europa, esta es una, la mas complicada en mi
opinión, el no llegar con un nombre hecho en el futbol...
Se abren puertas, eso es verdad, porque el argentino gusta,
llama la atención, pero el discurso de la ciudadanía siempre estaba primero en la
lista; sin esto, es prácticamente imposible vivir en Europa y menos en el
futbol.
Comunes (municipalidades),Sindacos (alcaldes), Anagrafes
(registro civil) etc. Etc. Etc. son palabras que te quedan grabadas a fuego en
la mente; Soñas con ellas, te perturban a más no poder; burocracia es una
palabra que solamente se cree que se emplea en el propio país, pero cuando se
esta fuera, te das cuenta que verdaderamente no es tan así.
La cuestión es que con suerte te pueden poner a entrenar en
algún club que esté interesado y dispuesto a esperar que se regularice tu
situación con los documentos; El problema es cuando el tiempo pasa y todavía no
sos "uno mas" como decían "ellos". Los dirigentes se fastidian,
el técnico también, sumado a tu fastidio, es una bomba pronta a explotar en
cualquier momento; Llantos, enojos y discusiones se apoderan de la escena en
esos tiempos; por ello, sin dudas creo que el pie izquierdo, en estos casos, es
el primero que toca suelo extranjero.
L.M
L.M
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